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Importancia del Conducto de Humos

El conducto es el canal, generalmente metálico, por el que discurren los humos generados en la combustión desde el hogar hasta el exterior.

  

El calor producido por la combustión del combustible desarrolla encima del hogar una columna de aire caliente que, por su menor peso específico y por tanto, la diferencia de presión respecto al aire, crea una depresión que provoca un movimiento ascendente del humo.  Ya que el humo por efecto del combustible quemado contiene sustancias nocivas para el hombre (óxidos de nitrógeno, óxidos de azufre, óxidos de carbono), el conducto de la chimenea tiene la importantísima tarea de canalizarlo rápidamente y sin fugas hacia fuera y dispersarlo en la atmósfera sin peligros de reflujo o de contaminación.

Para que esto suceda correctamente, es importante que el tiro de la chimenea, es decir, el hueco por donde se absorbe el humo, esté correctamente instalado, de forma que también evite el descenso directo del aire frío del exterior.

El conducto de humos supone un aspecto de importancia básica en el buen funcionamiento de las estufas de leña y cumple principalmente dos funciones.

- Evacuar los humos y gases sin peligro fuera de la vivienda.

- Proporcionar tiro suficiente en la estufa para que el fuego se mantenga vivo.

Resulta imprescindible que esté fabricado específicamente para evacuar productos de la combustión (en éste caso de combustibles sólidos) y que sea sometido a operaciones de mantenimiento regularmente para conservarlo en buen estado (es recomendable limpiarlo siempre antes del inicio de la nueva temporada para eliminar los restos de hollín y para asegurarnos que no hayan hecho ningún nido los pájaros o se hayan metidos cuerpos extraños en el interior de los mismos que dificulten la salida de humo) y obligatorio una vez por temporada.

Gran parte de los problemas por mal funcionamiento de los aparatos se refieren exclusivamente a un tiro inadecuado resultado de una falta de mantenimiento y limpieza de los mismos. Aparatos que recién instalados funcionan perfectamente y evacuaban el humo correctamente, si de una temporada para otra dejan de funcionar bien, el problema casi siempre es debido a la acumulación de hollín e in quemados, de ahí la importancia de un buen deshollinado.

Los tubos para estufas de leña o chimeneas deben cumplir los siguientes requisitos para el correcto funcionamiento del aparato:

- La sección interior debe ser circular.

- Estar térmicamente aislado, bien por la obra en el interior de la vivienda y en el exterior de la misma, y en el caso de que en el exterior de la vivienda no se revista de obra es muy recomendable instalar tubos de doble pared o aislados, así evitamos fenómenos de condensación (el humo se licua por choque térmico), y evitamos que al salir el tubo al exterior de la vivienda que suele estar a una temperatura mayor que en el exterior, ese cambio de temperatura provoque que el humo se enfríe rápidamente, aumentando por tanto su peso, y provoque problemas de revocos de humos en el interior del aparato.

- Como norma general los tubos no deben presentar estrangulamientos (reducciones o ampliaciones) y tener una estructura vertical con desviaciones no superiores a 45º (siempre que sea posible el tubo se ha de colocar recto y como máximo con dos de 45º). Y esta totalmente desaconsejado colocar tubo en horizontal, ya que este  tubo provoca que se acumule el hollín y que el humo pierda velocidad con problemas muy probables de revoco o condensación.

- Si el tubo termina en una de chimenea de obra, se debe entubar el mismo hasta el final del conducto, hasta el tejado.

- No hay que utilizar nunca el mismo conducto de humos para varios aparatos. Cada aparato que se coloque ha de tener su salida de tubos de chimenea independiente uno del otro, y si por ubicación de los mismos quedasen las salidas muy próximas unas de otras, es recomendado colocar una más alta que otra, ya que ocurre a menudo que el humo que sale el humero de una chimenea, se reintroduce a la casa por el tubo que está cercano al mismo.

- El conducto de humos tiene que estar adecuadamente alejado de materiales inflamables o combustibles a través de un oportuno aislamiento o un intersticio de aire, la distancia adecuada de separación vendrá indicada por el propio fabricante del conducto.

- Queda prohibido también hacer aberturas móviles o fijas en el mismo para la conexión del ulteriores aparatos diferentes. Sí son válidas las aberturas o registros cuyo único fin sea acceder al interior del conducto para operaciones de mantenimiento y deshollinado. Durante el uso habitual ha de estar completamente sellado hasta el momento del mantenimiento.

-Para evitar retornos de humo, la salida de la chimenea no debe que tener ningún obstáculo (árboles o edificios) en un radio de por lo menos 8 m. Además, el extremo de la chimenea ha de estar colocado a una altura de por lo menos un metro por encima del tejado

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